Vimos el fin antes de tiempo, fuimos convidados de la gloria pero nunca parte de ella, os entrego esta larga agonia que antecede a la muerte, eso que algunos osan llamar vida, os ofrendo mis carnes, mi mente esta corrupta y mi corazon en tinieblas , ustedes magnificos seres, hijos de la luz y la sabiduria, nadie les dijo que me sacaran de mi oscuridad, yo no soy como ustedes, yo no tengo estirpe ni nombre, no reposa sobre ninguna virtud, soy aquello que muchos quieren esconder y olvidar, soy una bestia sensual, soy pesadilla y motivo de burla, ustedes no me pueden matar, pero pueden devorarme en sueños, sin embargo nunca dejen sus vidas por venir a mi, yo soy un recuerdo nada mas, nunca fui contado entre los reyes y principes de este mundo, nunca fui bufon, nunca dios, nunca vasallo, muy rico y demasiado pobre,dejen que yo vuelva a mi lugar, alli estare recluido y solo comoconviene, ustedes son piedras Preciosas, yo vil metal, si alguna escucha mis palabras inevitablemente seguira mis pasos.

Levantamientos

Hervores de una noche poco lucida, una atmosfera fria y tenue, la luna encoge sus hombros ante la dinamica de una ciudad enferma de plagas modernas, las masas se amotinan sobre las calles petrificadas, desde las cumbres de concreto las luces se desangran, el lugubre canto de los motores humeantes, cancion de los afligidos que respiran el aire metalico del infierno azul,las luces coloridas de los semaforos dirigen la infeliz simfonia...a lo lejos un murmullo suave.

I

En medio de carreteras fundidas y atraves del aire amargo del silencio, ignorando la verdad y cabalgando sobre ella ,el anhelo de otras batallas cae a mis pies; las estrellas esperan su turno y mi corazon eclipsado siempre fijo y expectante; largas filas de gentes esperando el cambio del semaforo, los motores de los carros rugen recalentados, nadie sabe a donde ir, todos avansan; el cielo guarda su parte quien ser atreve a vencer sus
temores ?el sabor del abismo en mis labios me sofoca, me elevare sobre alguna nacion y hablare, solo los sordos responderan y ahi se perdera mi mente errante en la ciudad desconocida ,la de siempre la ciudad sin sombra, la ciudad azul.

II

Yo predije el alumbramiento de nuevos paisajes, un cielo mudo quebrantado por el vuelo de un ave consumida por las llamas de su propio impetu, una luna enferma pero clara, esperando posarse sobre la copa del arbol que ha desafiado al cielo, una luz de origen puro y desconocido, capaz de imponerse sobre la oscura roca de montañas circundantes, luz inquebrantable que procede de las entrañas celestes, luz magnifica, tu.

III

En los dias tristes en que navego por el mar terrible de tu ausencia, se disipa de mi el horizonte, solo puedo ver alrededor aguas de oscura desolacion, soy incapaz de reconocer rumbo alguno y la debilidad de mi ilusion es tan grande como aquel horrendo oceano, si supieras que despejada y luminosa se torna mi existencia cuando hermosa te posas sobre ella, si imaginaras cuanta fortaleza hay para mi entre tus manos seguramente tu, ser
maravilloso me dejarias encallar en el lugar mas bello de tu alma.

IV

El espanto de ciudades desconocidasperdidas en el tiempo, La inmensidad de un poder mas alla de la capacidad creadora,a traves de la lluvia que desvanecetoda esperanza, espero tu presencia ante la que cualquier vision colosal queda reducida, y el dolor es saciado para siempre.

V

El horizonte nunca fue vistoso, desafiado por impulsos desconocidos e inspirado por la ira, tome el camino horrendo, bebi el vino triste de la soledad, me proclame rey de los
miserables, pero mi corazon ardia por retornar a las manos del forjador, de aquel que era capaz de recrear paisajes muertos, pero vi por primera vez mis cadenas, vi mi carne sometida al tormento de placeres insaciables, arrastrando el peso de dolores indecibles, y una vez mas miraba hacia el cielo, y todo parecia volver, todo parecia retomar los colores antiguos, las vides del miedo detenian una vez mas su torrente, pense en deponer mi reino y subir, pense en destruir mis ciudades todo en pos de la gloria primera e intangible, sin embargo las murallas de mi alma se habian levantado demasiado, y su sombra me devolvia al trono de la maldad, entendi que debia morir y ver de nuevo la luz, morir sin bajar al sepulcro, nacer sin volver al vientre, ver la luz que hace doblar toda rodilla y temblar todo reino.