I
Cansado de toda visión me he sumergido en el mar de la locura, todos los vicios me acompañan, las virtudes murieron por el camino, levanto la copa y ciño mí espada, ¡estoy perdido,estoyloco! Beso a la muerte y contemplo al mundo ¡que horror , no hay patria! , no tengo escudo, hablo una lengua mediocre, me he reído en la cara de los que están arriba, y con los de abajo me hecodeado, sin embargo no tengo a donde llegar, la lluvia me resguarda, el lodo me ha guiado, el amor fue el plato fuerte del último festín, la sangre el vino,tengo sueños febriles, soy incoherente, así debe ser, no me puedo amancebar con la ciencia ,las letras me fueron infieles, construí algunos futuros a los que fui solo, me agrada la soledad más que las oraciones y la violencia más que una profesión digna, con gusto compraría un cementerio para invitar a mis allegados, de buena gana esparciría elfuego a largo y ancho del mundo, quemando todo aquello que no fuera sublime y si fuera el caso sublimes solo las cenizas, no conocí amigos, realmente me agradan más los negocios ilícitos, mi poesía no tiene más música que el rugir de las maquinas o el impacto de algún cometa, nunca fui buen músico, mucho menos sabio, tengo guardado el secreto de la desdicha y el dinero del odio en mi corazón, he probado muchas pociones y ninguna fue eficaz, he llamado a la guerra muchas veces a las naciones, he proclamado nuevos levantamientos, ¡yo infeliz soldado! Y finalmente estoy solo en las montañas como un salvaje, esperando el día para atacar, estoy rodeando, vigilo, espero cada día, se que allí abajo están mis ejércitos, preparo mi antorcha pues todo ardera cuando sea proclamada la era, y se sabrá de mi, el olor del fuego es cada vez más familiar, yo estoy aquí sobre el gran árbol, en las ruinas de la eternidad, ¡yo tengo el fuego!
II
Luz vertical invadiendo el océano de la oscuridad, metal doblegado sobre el horizonte, las razas se doblegaran ante el ímpetu de las maquinas ¿Quién ha sobrevivido como humano y no como algo artificial? no hay manera de atravesar la atmosfera, el suelo guarda en sus entrañas a unos pocos, las montañas de oblicua inmensidad se tornan peligrosas, inalcanzables, nadie sabe donde quedo el tiempo, algunos lo vieron agonizando a orillas del espacio, vencido y traspasado por los barcos de la eternidad.
III
La música regreso, los vapores del viejo escenario reverdecen, comprendí que no somos más que esclavos de nuestra carne, levante de nuevo mis cargas, envolví mi cuerpo con las armas del temor, mis pies temblaron, nunca olvide mí propósito, invoque a mis aliados, bebí mas vino que antes, el tabaco horroroso volvió, también desperté a mis muertos, el sol palideció y la ciudad azul gimió ante mi ¡oh el placer de la guerra! Muchos ya no estaban para retomarlas viejas ideas, otros ya no eran sublimes, debíamos sumergirnos en el océano moderno, empuñaríamos las antorchas del odio, el fuego se haría más robusto, tendríamos que reconstruir la fortaleza y el vigor de nuestros corazones, sobre nuestras cabezas estarían las naves aladas, somos maquinas no hombres, nuestra vieja naturaleza está sepultada, somos demasiado fuertes para dejar de razonar, nuestra memoria es poderosa, nos formaremos ejércitos, nos armaremos, ¡destruiremos! , ¡Robaremos! , seremos injustos, pues el mundo lo requiere, ¡seamos sublimes!, rodearemos a los gobiernos, dejaremos que el caos corra a lo largo de las ciudades, otros se unirán a nosotros, nuestras voces invadirán las calles, la luna metálica se romperá, seremos oscuros, no dejaremos a nadie fuera de nuestro juicio, incendiaremos lasmegaestructuras, hijas del capital, invocaremos la llegada de nuevos astros sobre el cielo y en la cumbre de los montes clavaremos nuestras espadas, somos maquinas no hombres.
IV
¡enciendan el fuego! dejen sus cómodas moradas, el mundo convulsiona, coman y beban pues nos espera un camino horroroso, debemos incendiar todo a nuestro paso, edificios, orgullos y demás, pero nunca dejar apagar la llama, destruiremos iglesias, las escuelas primero, llegaremos a las plazas como una sola hoguera, nos verán con ojos asombrados y huirán, pero antes escucharan nuestros cantos, seremos temidos por aquellas almas débiles, más los fuertes serán con nosotros, tomaremos las fortalezas del rico para nosotros y las repartiremos, tomaremos el oro del avaro y lo fundiremos para hacernos escudos, cuando el cielo oscurezca, verán nuestro resplandor en toda la tierra, habrán gemidos y gritos de victoria, con miedo nos esperaran en las fortalezas del espacio, pues allí también llegara nuestro fuego, nuestros cuerpos se harán más fuertes, nuestros ojos brillaran terribles, seremos deseados, seremos apedreados, nos proclamaran y nos descomulgaran, mas nosotros estaremos aquí solo para impartir el fuego, estaremos aquí para reorganizar el infierno, y al final la lluvia nos hará dormir en nuestroscampamentos, esperando otra oscuridad para atacar.
V
Anoche presentí los pasos de la muerte, percibí el olor de la soledad, vi al mundo una vez más desde arriba, supe acerca de sus caprichos, fui a refugiarme en el pasado, ¡oh caverna maldita! Me hice uno más, igual que mis hermanos, no pude contener el llanto, el mundo es fatuo y nosotros con él, vi bajo mis pies el infierno y sobre mi frente las luz, vi que todos son falsos, que todo es apariencia y yo con ellos, entendí el lenguaje del simple y escuche el lenguaje del sabio, me mostré horroroso y corrí mas abajo, entendí que me hacia inservible, me sumergí, y ahí estaba yo como siempre a los pies de mis debilidades, fui expulsado de las sinagogas, fui proclamado verdugo de mi mismo, señale el camino, las multitudes me seguían y yo delante de ellas me dirigía al abismo ¡oh dulce camino! , ¡Seguidme! que otro camino hay si no el abismo, beberemos de sus torrentes, cortaremos sus árboles y haremos casa, habitaremos su oscuridad y beberemos sus tinieblas, ¡seguidme!
VI
Hijo de Dios hermano de las maquinas, explorador de mundos, yo sacudí mi rostro, me levante, retome las autopistas azules, la luz inundo mis venas, vi la ascensión de las naciones, y mas allá el reflejo de estrellas moribundas en el firmamento de bronce que medio fundidas iniciaban el canto del tiempo, mi cuerpo no sabe si es carne o metal, mi corazón rebosa de salvación, todos a mí alrededor duermen apiñados en sus construcciones inclinadas, saturadas de neón y espanto, yo soy su esclavo encadénenme a las ventanas de los astros que gravitan sobre el fuego, yo sediento de velocidad nocturna y hambriento de todo aquello que lleve a la verticalidad, yo de nuevo y a pesar de los tiempos y espacios que me han torturado, yo vestigio de civilizaciones sepultadas en los anillos de Saturno, les proclamare la verdad que hará detener el tráfico de sus pueblos imponentes y que tarde o temprano caerán al vacio, despreciare lo más grande de todo, vuestro orgullo, y caminare encendido en fuego.
El fin
En plena desnudes pondré fin a todo discurso, mi corazón será pesado y medidos mis cabellos, un aceite pagano me ungirá, en mi frente un nombre, en mi boca una canción, entre mis manos la salvación, para eso vine al mundo, una noche eterna veré por fin el firmamento despejado, dejare de huir, tomare descanso, me sentare entonces sobre la hierba, veré culminadas todas las profecías, veré la resurrección y cesaran mis palabras, seré hallado por mis cazadores, seré lanzado del reino y borrado del libro, pero dormiré, dormiré como un anciano y el silencio me acompañara, veré mis pies aliviados sobre un
camino blanco.