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  • La Ciudad Azul

    Tu sigues una ruta que no crece con el tiempo, no progresa, tus escritos son solo chispazos, es como polvora, no tiene hilacion ni narratividad, pero esa es una opinion entre miles que podeis tener mi amigo! joder! a quien le importa lo que yo piense si total lo importante es que sigas creyendote tus gilipolleses...

    Un musico

  • La ciudad azul

    Atardecer-20en-20Bogota

  • Intro

    Vimos el fin antes de tiempo, fuimos convidados de la gloria pero nunca parte de ella, os entrego esta larga agonia que antecede a la muerte, eso que algunos osan llamar vida, os ofrendo mis carnes, mi mente esta corrupta y mi corazon en tinieblas , ustedes magnificos seres, hijos de la luz y la sabiduria, nadie les dijo que me sacaran de mi oscuridad, yo no soy como ustedes, yo no tengo estirpe ni nombre, no reposa sobre ninguna virtud, soy aquello que muchos quieren esconder y olvidar, soy una bestia sensual, soy pesadilla y motivo de burla, ustedes no me pueden matar, pero pueden devorarme en sueños, sin embargo nunca dejen sus vidas por venir a mi, yo soy un recuerdo nada mas, nunca fui contado entre los reyes y principes de este mundo, nunca fui bufon, nunca dios, nunca vasallo, muy rico y demasiado pobre,dejen que yo vuelva a mi lugar, alli estare recluido y solo comoconviene, ustedes son piedras Preciosas, yo vil metal, si alguna escucha mis palabras inevitablemente seguira mis pasos.

    Levantamientos

    Hervores de una noche poco lucida, una atmosfera fria y tenue, la luna encoge sus hombros ante la dinamica de una ciudad enferma de plagas modernas, las masas se amotinan sobre las calles petrificadas, desde las cumbres de concreto las luces se desangran, el lugubre canto de los motores humeantes, cancion de los afligidos que respiran el aire metalico del infierno azul,las luces coloridas de los semaforos dirigen la infeliz simfonia...a lo lejos un murmullo suave.

    I

    En medio de carreteras fundidas y atraves del aire amargo del silencio, ignorando la verdad y cabalgando sobre ella ,el anhelo de otras batallas cae a mis pies; las estrellas esperan su turno y mi corazon eclipsado siempre fijo y expectante; largas filas de gentes esperando el cambio del semaforo, los motores de los carros rugen recalentados, nadie sabe a donde ir, todos avansan; el cielo guarda su parte quien ser atreve a vencer sus
    temores ?el sabor del abismo en mis labios me sofoca, me elevare sobre alguna nacion y hablare, solo los sordos responderan y ahi se perdera mi mente errante en la ciudad desconocida ,la de siempre la ciudad sin sombra, la ciudad azul.

    II

    Yo predije el alumbramiento de nuevos paisajes, un cielo mudo quebrantado por el vuelo de un ave consumida por las llamas de su propio impetu, una luna enferma pero clara, esperando posarse sobre la copa del arbol que ha desafiado al cielo, una luz de origen puro y desconocido, capaz de imponerse sobre la oscura roca de montañas circundantes, luz inquebrantable que procede de las entrañas celestes, luz magnifica, tu.

    III

    En los dias tristes en que navego por el mar terrible de tu ausencia, se disipa de mi el horizonte, solo puedo ver alrededor aguas de oscura desolacion, soy incapaz de reconocer rumbo alguno y la debilidad de mi ilusion es tan grande como aquel horrendo oceano, si supieras que despejada y luminosa se torna mi existencia cuando hermosa te posas sobre ella, si imaginaras cuanta fortaleza hay para mi entre tus manos seguramente tu, ser
    maravilloso me dejarias encallar en el lugar mas bello de tu alma.

    IV

    El espanto de ciudades desconocidasperdidas en el tiempo, La inmensidad de un poder mas alla de la capacidad creadora,a traves de la lluvia que desvanecetoda esperanza, espero tu presencia ante la que cualquier vision colosal queda reducida, y el dolor es saciado para siempre.

    V

    El horizonte nunca fue vistoso, desafiado por impulsos desconocidos e inspirado por la ira, tome el camino horrendo, bebi el vino triste de la soledad, me proclame rey de los
    miserables, pero mi corazon ardia por retornar a las manos del forjador, de aquel que era capaz de recrear paisajes muertos, pero vi por primera vez mis cadenas, vi mi carne sometida al tormento de placeres insaciables, arrastrando el peso de dolores indecibles, y una vez mas miraba hacia el cielo, y todo parecia volver, todo parecia retomar los colores antiguos, las vides del miedo detenian una vez mas su torrente, pense en deponer mi reino y subir, pense en destruir mis ciudades todo en pos de la gloria primera e intangible, sin embargo las murallas de mi alma se habian levantado demasiado, y su sombra me devolvia al trono de la maldad, entendi que debia morir y ver de nuevo la luz, morir sin bajar al sepulcro, nacer sin volver al vientre, ver la luz que hace doblar toda rodilla y temblar todo reino.

  • VI

    Ahora sopla el viento, pero no el viento enlutado, tampoco aquel que sobre si trae esperanzas, más bien ese antiguo aliento que vivifica, yo antigua nave, atravesando mares absurdos, vengo encallando otra vez, velas rotas y envejecidas, los mástiles de mi
    dolor medio caídos, con mi nombre escrito en la frente, he triado mercancías de tierras desconocidas, traigo esclavos y viejos errantes conmigo, mi bandera ondea vigorosa en lo alto, quiero llegar al puerto eterno, quiero anclar en el lugar de los santos, vencer las olas, sostener sobre mis sienes la corona, olvidar el azote del mar, beber eternamente de la vid deseada, naufragar en la luz que ha vencido, divisar tierras asombrosa, conquistar la heredad prometida...resucitar.

    VII

    Las cumbres desconocidas donde camine tanto tiempo parecieron ya insoportables, una vez desvíe mis ojos, desvíe mi rumbo y tome rutas que me parecieron desafiantes y sublimes, entonces perdí mi vocación, mi mente comenzó a errar, mi corazón se lleno de
    ira, me convoque a mi mismo a cruzadas oscuras, empuñe la soberbia como espada, ceñí mi cuerpo de corrupción, y más erraba mi mente, mas perdía el camino hacia la luz, me sofoque de mi propia maldad, ya no había cantos en mi boca, más bien parecía mi lengua
    un manojo de maldiciones, me rodearon cadenas y lazos, había perdido mi corona y mis vestidos, eran viles, mis rodillas eran incapaces de doblase, mi espíritu era como un viejo castillo de gris roca, olvidado, envejecido, logre ocultar mi nombre, pero desfallecí, perdí el vigor, toda aquella mentira se caía y yo con ella, mi alma gemía por aquellos tiempos en que se regocijaba de salvación, aquellas horas de destellos indecibles y felicidad donde me embriagaba de amor, decidí entonces recordar de donde venia, cuál era mi nombre, y postrado en tierra sentí su mano fiel y poderosa, su voz me dijo SÍGUEME.

  • VIII

    Retomar la vieja fórmula con la fuerza del Espíritu, entonar himnos de guerra pero dirigidos por el cielo, doblar mis rodillas pero no de debilidad, llorar aunque no de tristeza, desenterrar las antiguas construcciones de futuros muertos; ignorar al corazón
    de la maldad, oh viejo maestro...siempre mirando en lo alto, siempre mirando la vasta densidad de visiones desterradas, el fuego en mis venas va y viene, el bien y el mal en mi mesa, la ignorancia sirviéndonos el plato horrendo, ya no hay sacrificios ni corderos el
    Como un herido de guerra, con la desnudez de la derrota, mis ojos desechos de llantos y tristezas, me arrastre hacia la luz, aquel torrente hermoso de colores desconocidos, y acogido por su cálido hálito me abandone como el que baja a la tumba Una noche indescifrable con el cuerpo enterrado sobre un campo de batalla ensangrentado, vi discurrir velos de derrota y tristeza que yacían junto a mí a la hora del ocaso de aquel cuadro desafiante, mi aliento era débil, mi piel herida vio tu mano pálida enjugar el acero y el temor de mi frente, tus vestidos flotaban en el aire, tus cabellos dorados me refugiaron de potestades febriles,Afinaste mi arpa me mostraste como subir al cielo y descender con alas de bronce, no eras una visión porque te veía ir y venir en medio de aquel reino ,tenía entre mis manos el vibrar suave de tu amor.

    X

    En lo alto el Espíritu vuelve a flotar sobre el caos, los santos se esconden en las catacumbas del temor, formas oblicuas se abren paso atravez de las luces imposibles, una vez más olvide quien soy, mis pasos son ajenos, ya no hay más llanto, mi fe está enferma, hay cuerpos veloces que me estremecen, los que me señalan no me ven, los que me odian me alimentan, los templos se balancean a lado y lado de las autopistas, la atmósfera está triste, yo he visto atravez del cielo de mi duda la luz, vi a la serpiente antigua aplastada como un tren eléctrico bajo un puente derribado, debo salir del manto lúgubre de la carne, exaltar mis sentidos y subir, elevarme, expiar el mundo desde arriba, no hay
    sueño, solo cantos inefables y bellos, las alas de huestes amorosas y un lecho para el cansancio del que cree haberse perdido... una mano extendida.

  • La guerra (lamentaciones)

    I

    Olvide mi origen, oh puro nacimiento, destello de luz indescriptible,No sé como se llaman mis antepasados y ahora mi rostro me es desconocido, el verdor de los prados de mi juventud ha desfallecido,El sol de mi fe se ha angustiado de ver tanto horror junto, el lejanoBrillo de mis ojos no son sino las lagrimas a causa de mis muertos,¿Quien cambio el cauce alegre de mis aguas por sangre ?¬, ¿y mis Batallas galantes por odiosas traiciones?, mi oro se da al mejor postor, Y mis piedras preciosas adornan bailes viles, los estandartes de mi gloria, Sudarios de oscuros rostros, mis valientes pulen sus cadenas, y sus hijas se
    ciñen de indolencia, los cantores se han unido en un solo lamento De inquebrantable tristeza, en las plazas se cambiaron las flores de coloresHermosos por los rostros de aquellas que lloran la partida de sus hijos,Mi corazón semejante a una roca se desgarra por ignorar de donde Procede tanto miedo, pero sabe mi alma en un rincón muy suyo que los Cielos se abrirán derramando justicia, y brotara la paz dolida como deParto, el consolador vendrá dando voces y partes de una victoria que Aun es sueño.

    II

    La vida no se ha detenido, el dolor es latente, es necesario existir, es necesario continuar, es necesario crecer, los escombros del pasado siguen ahí, recuerdo como era el mundo antes, cierro mis ojos y veo claramente el pasado, nada ha cambiado, soy el mismo, ha sobrevivido todo aquello de lo que era presa, mis
    verdugos están vivos, no los palpo pero sé que están ahí, es inevitable, mi condena es el amor al pasado, estoy levantando una magnifica ciudad, estoy reviviendo el aire pasmado de antes, todo debe ser igual, cada cosa en su lugar y yo sentado a la diestra del dolor, mirare con asombro todo esto, no sé porque pero todo este mal es necesario.

    III

    La lluvia cortaba el acero de los puentes, el asfalto mojado proyectaba el fantasma luminoso de la ciudad, luces azules y rojas, destellos lejanos, desde una altura considerable yo vigilaba el devenir, el gris del concreto me escondía
    muy bien, el aire alimentaba mi espíritu, yo planeaba de vez en cuando sobre aquel infierno, las fábricas rugían imponentes, los bólidos dibujaban una geometría violenta, aquel conjunto estaba dominado por todo tipo de magnitudes, hombres y maquinas eran propulsados por fuerzas desconocidas, desde lo alto trataba de entender aquel conjunto de cosas, por lo que mis alas
    se desgastaron e impacte, al ponerme en pie, un cielo rojo me envolvió como nunca antes, mientras los satélites artificiales caían inevitables, sonaba la música del fin, ahora había tinieblas bajo mis pies, la música seguía sonando, y al mirar a lo alto el agua golpeaba mi rostro, mi corazón entendió que el día temido
    estaba cerca.

    IV

    Vientos radioactivos chocando entre la espesa oblicuidad de la ciudad, no vale la pena morir con un gesto heroico si mis armas son carne, el concreto colapsa,el corazón del mundo se detiene, nuestra manos son ahora inútiles, nuestros ojos se han cerrado de desilusión, a lo largo y ancho de las construcciones se oyen las pisadas de ejércitos de hierro, los campos se han petrificado, y ocultos en las cumbres de cristal, refugiados en el clamor intenso las santas decenas de millares, piden el fuego de lo alto, el mar envejecido guarda en silencio el levantamiento, las huestes antiguas caerán bajo el poder del que venció a todas las muertes, y aquel día se silenciara la muerte, y desaparecerán todos los
    sistemas conocidos, y el paraíso primero se restablecerá.

    V

    He venido tropezando como ciego, he indagado por la luz, pero he descendido mas, al nacer lo hemos perdido todo, silencioso y confundido, casi derrotado, sin armas pero con toda la guerra a cuestas, sin querer halle una figura más luminosa que todos los soles juntos, me he perdido en su luz, he palpado su belleza pero es imposible que me vea, yo soy un fantasma, no tengo nada que
    decir, empecé a verla entre las redes de mi soledad, pero se iba otra vez, la luz no es para mí, yo predicare horrores, navegare hacia la muerte, mis velas me arrastraran, iré sin timón, pues solo hay un camino, quisiera pensar que aquella figura increíble me guie hasta las puertas, y allí por lo menos sentirla más
    cerca, antes de tomar el último aliento.

  • La segunda era del fuego

    I

    Cansado de toda visión me he sumergido en el mar de la locura, todos los vicios me acompañan, las virtudes murieron por el camino, levanto la copa y ciño mí espada, ¡estoy perdido,estoyloco! Beso a la muerte y contemplo al mundo ¡que horror , no hay patria! , no tengo escudo, hablo una lengua mediocre, me he reído en la cara de los que están arriba, y con los de abajo me hecodeado, sin embargo no tengo a donde llegar, la lluvia me resguarda, el lodo me ha guiado, el amor fue el plato fuerte del último festín, la sangre el vino,tengo sueños febriles, soy incoherente, así debe ser, no me puedo amancebar con la ciencia ,las letras me fueron infieles, construí algunos futuros a los que fui solo, me agrada la soledad más que las oraciones y la violencia más que una profesión digna, con gusto compraría un cementerio para invitar a mis allegados, de buena gana esparciría elfuego a largo y ancho del mundo, quemando todo aquello que no fuera sublime y si fuera el caso sublimes solo las cenizas, no conocí amigos, realmente me agradan más los negocios ilícitos, mi poesía no tiene más música que el rugir de las maquinas o el impacto de algún cometa, nunca fui buen músico, mucho menos sabio, tengo guardado el secreto de la desdicha y el dinero del odio en mi corazón, he probado muchas pociones y ninguna fue eficaz, he llamado a la guerra muchas veces a las naciones, he proclamado nuevos levantamientos, ¡yo infeliz soldado! Y finalmente estoy solo en las montañas como un salvaje, esperando el día para atacar, estoy rodeando, vigilo, espero cada día, se que allí abajo están mis ejércitos, preparo mi antorcha pues todo ardera cuando sea proclamada la era, y se sabrá de mi, el olor del fuego es cada vez más familiar, yo estoy aquí sobre el gran árbol, en las ruinas de la eternidad, ¡yo tengo el fuego!

    II

    Luz vertical invadiendo el océano de la oscuridad, metal doblegado sobre el horizonte, las razas se doblegaran ante el ímpetu de las maquinas ¿Quién ha sobrevivido como humano y no como algo artificial? no hay manera de atravesar la atmosfera, el suelo guarda en sus entrañas a unos pocos, las montañas de oblicua inmensidad se tornan peligrosas, inalcanzables, nadie sabe donde quedo el tiempo, algunos lo vieron agonizando a orillas del espacio, vencido y traspasado por los barcos de la eternidad.

    III

    La música regreso, los vapores del viejo escenario reverdecen, comprendí que no somos más que esclavos de nuestra carne, levante de nuevo mis cargas, envolví mi cuerpo con las armas del temor, mis pies temblaron, nunca olvide mí propósito, invoque a mis aliados, bebí mas vino que antes, el tabaco horroroso volvió, también desperté a mis muertos, el sol palideció y la ciudad azul gimió ante mi ¡oh el placer de la guerra! Muchos ya no estaban para retomarlas viejas ideas, otros ya no eran sublimes, debíamos sumergirnos en el océano moderno, empuñaríamos las antorchas del odio, el fuego se haría más robusto, tendríamos que reconstruir la fortaleza y el vigor de nuestros corazones, sobre nuestras cabezas estarían las naves aladas, somos maquinas no hombres, nuestra vieja naturaleza está sepultada, somos demasiado fuertes para dejar de razonar, nuestra memoria es poderosa, nos formaremos ejércitos, nos armaremos, ¡destruiremos! , ¡Robaremos! , seremos injustos, pues el mundo lo requiere, ¡seamos sublimes!, rodearemos a los gobiernos, dejaremos que el caos corra a lo largo de las ciudades, otros se unirán a nosotros, nuestras voces invadirán las calles, la luna metálica se romperá, seremos oscuros, no dejaremos a nadie fuera de nuestro juicio, incendiaremos lasmegaestructuras, hijas del capital, invocaremos la llegada de nuevos astros sobre el cielo y en la cumbre de los montes clavaremos nuestras espadas, somos maquinas no hombres.

    IV

    ¡enciendan el fuego! dejen sus cómodas moradas, el mundo convulsiona, coman y beban pues nos espera un camino horroroso, debemos incendiar todo a nuestro paso, edificios, orgullos y demás, pero nunca dejar apagar la llama, destruiremos iglesias, las escuelas primero, llegaremos a las plazas como una sola hoguera, nos verán con ojos asombrados y huirán, pero antes escucharan nuestros cantos, seremos temidos por aquellas almas débiles, más los fuertes serán con nosotros, tomaremos las fortalezas del rico para nosotros y las repartiremos, tomaremos el oro del avaro y lo fundiremos para hacernos escudos, cuando el cielo oscurezca, verán nuestro resplandor en toda la tierra, habrán gemidos y gritos de victoria, con miedo nos esperaran en las fortalezas del espacio, pues allí también llegara nuestro fuego, nuestros cuerpos se harán más fuertes, nuestros ojos brillaran terribles, seremos deseados, seremos apedreados, nos proclamaran y nos descomulgaran, mas nosotros estaremos aquí solo para impartir el fuego, estaremos aquí para reorganizar el infierno, y al final la lluvia nos hará dormir en nuestroscampamentos, esperando otra oscuridad para atacar.

    V

    Anoche presentí los pasos de la muerte, percibí el olor de la soledad, vi al mundo una vez más desde arriba, supe acerca de sus caprichos, fui a refugiarme en el pasado, ¡oh caverna maldita! Me hice uno más, igual que mis hermanos, no pude contener el llanto, el mundo es fatuo y nosotros con él, vi bajo mis pies el infierno y sobre mi frente las luz, vi que todos son falsos, que todo es apariencia y yo con ellos, entendí el lenguaje del simple y escuche el lenguaje del sabio, me mostré horroroso y corrí mas abajo, entendí que me hacia inservible, me sumergí, y ahí estaba yo como siempre a los pies de mis debilidades, fui expulsado de las sinagogas, fui proclamado verdugo de mi mismo, señale el camino, las multitudes me seguían y yo delante de ellas me dirigía al abismo ¡oh dulce camino! , ¡Seguidme! que otro camino hay si no el abismo, beberemos de sus torrentes, cortaremos sus árboles y haremos casa, habitaremos su oscuridad y beberemos sus tinieblas, ¡seguidme!

    VI

    Hijo de Dios hermano de las maquinas, explorador de mundos, yo sacudí mi rostro, me levante, retome las autopistas azules, la luz inundo mis venas, vi la ascensión de las naciones, y mas allá el reflejo de estrellas moribundas en el firmamento de bronce que medio fundidas iniciaban el canto del tiempo, mi cuerpo no sabe si es carne o metal, mi corazón rebosa de salvación, todos a mí alrededor duermen apiñados en sus construcciones inclinadas, saturadas de neón y espanto, yo soy su esclavo encadénenme a las ventanas de los astros que gravitan sobre el fuego, yo sediento de velocidad nocturna y hambriento de todo aquello que lleve a la verticalidad, yo de nuevo y a pesar de los tiempos y espacios que me han torturado, yo vestigio de civilizaciones sepultadas en los anillos de Saturno, les proclamare la verdad que hará detener el tráfico de sus pueblos imponentes y que tarde o temprano caerán al vacio, despreciare lo más grande de todo, vuestro orgullo, y caminare encendido en fuego.

    El fin

    En plena desnudes pondré fin a todo discurso, mi corazón será pesado y medidos mis cabellos, un aceite pagano me ungirá, en mi frente un nombre, en mi boca una canción, entre mis manos la salvación, para eso vine al mundo, una noche eterna veré por fin el firmamento despejado, dejare de huir, tomare descanso, me sentare entonces sobre la hierba, veré culminadas todas las profecías, veré la resurrección y cesaran mis palabras, seré hallado por mis cazadores, seré lanzado del reino y borrado del libro, pero dormiré, dormiré como un anciano y el silencio me acompañara, veré mis pies aliviados sobre un
    camino blanco.

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